En una época marcada por la inmediatez de las comunicaciones, los individuos tenemos a nuestra disposición ingentes cantidades de información a través de varios medios tecnológicos. El auge de la web 2.0 propició que la "sociedad de la información" de la segunda mitad del siglo XX se transformara en la "sociedad de la participación", en los inicios del siglo XXI, lo cual plantea ventajas y desventajas.
Entre las ventajas, podemos mencionar la posibilidad de asociación, socialización y difusión de ideas de los individuos, a través de las diferentes redes sociales. Esto brinda la posibilidad de desarrollar un pensamiento más reflexivo y crítico sobre la oferta de información de los medios tradicionales, cuya palabra ha dejado de ser la última, como era hasta hace pocos años.
Como desventaja, veo que lo ilimitado de estas posibilidades se torna en una especie de superautopista de vía libre, sin mayor control. Los antiguos consumidores de información, ahora convertidos en creadores, tienen luz verde para publicar cualquier cosa, cargando la red de subjetividades que pretenden ser de interés común y que en realidad están muy lejos de ello.
El tema da para un debate largo e interesante, tal como lo plantea Benito Castro en Evento Blog España. En lo personal, coincido con él cuando señala que la rapidez con la que se pueda hacer pública una información no servirá de mucho, si es que el contenido de esta no proporciona valor al usuario.
domingo, 29 de marzo de 2009
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